Grupo Avellano y Escala Group presentaron oficialmente Canavé, un desarrollo de villas que se levantará en Vista Cana, Punta Cana, y que inaugura la alianza entre dos empresas dominicanas con amplio recorrido en construcción, arquitectura y negocio inmobiliario.
El anuncio se realizó durante el encuentro Una noche en Canavé, celebrado en La Locanda de BlueMall, donde representantes de firmas inmobiliarias, aliados, invitados especiales y colaboradores conocieron los principales atributos del proyecto, su propuesta arquitectónica y la visión que orientará su desarrollo.
“Canavé nace para crear un nuevo estilo de vida, donde la arquitectura se convierte en un refugio para disfrutar lo verdaderamente importante”, expresó la arquitecta Jenny Castillo, socia del desarrollo.

Bajo la premisa “Hay cosas que solo se entienden en persona”, la actividad fue concebida como una experiencia cercana que permitiera presentar no solo las características del residencial, sino también las historias, los valores y la trayectoria de los grupos que lo hacen posible.
Canavé surge de la unión de dos conceptos vinculados con su identidad. La primera parte del nombre hace referencia a la palma cana, especie nativa y representativa del paisaje dominicano; mientras que la segunda conecta con el apellido Avellano y con una historia empresarial construida alrededor de la responsabilidad, la continuidad generacional y el cumplimiento.
Esta combinación resume su esencia: trasladar la seguridad, el confort y la experiencia acumulada por sus desarrolladores a una comunidad residencial donde la arquitectura dialogue de manera permanente con la naturaleza.
Arquitectura que protege sin aislar
La propuesta de diseño se articula a partir de líneas limpias, volúmenes puros y proporciones equilibradas, un lenguaje contemporáneo llamado a mantener vigencia, lejos de las modas pasajeras.
Su recurso más distintivo será una piel perforada que envolverá las villas, tan estética como funcional: filtra la luz natural, crea juegos de sombras y resguarda la intimidad de los interiores sin romper la conexión con el exterior. El diseño deja así de ser fachada para convertirse en confort, iluminación y calma para quienes las habiten.



















